domingo, 23 de septiembre de 2012

Tipos de Jefes ¿Cómo es el tuyo?

Jefe coleguilla: es el que trata de entablar amistad con sus colaboradores. Siempre que se actúe con criterio y distinguiendo lo profesional de lo que no lo es puede ser positivo y generar un buen ambiente de trabajo.

Jefe colaborador: siempre disponible con sus superiores y colaboradores para cualquier trabajo, proyecto o desarrollar cualquier idea.

Jefe sordo: no escucha a sus colaboradores. Convierte a éstos en ceros a la izquierda. No le importan las opiniones, comentarios, ideas, etc. de su equipo.

Jefe autoritario: es un dictador, lo impone todo por la fuerza. Suele tener atemorizados a sus colaboradores. Solo cuenta con ellos para que hagan lo que él quiere. Los trata como esclavos. También se le puede llamar jefe mandón, jefe dictador o jefe tirano.

Jefe carismático: tiene una especial habilidad para atraer y fascinar en su liderazgo.

Jefe incompetente: carece de las competencias necesarias para liderar su equipo y lo convierte en ineficiente y improductivo. Molesta más que ayuda.

Jefe padre: es paternalista, te tratará como a un hijo. Actitud proteccionista. Estará muy pendiente de lo que haces, de que crezcas profesionalmente, de que no cometas errores. Si llega a la obsesión podría llegar a ser contraproducente.

Jefe gruñón: siempre está enfadado, entra por la oficina pegando gritos. Cualquier cosa le sienta mal. Suele inspirar temor y mal clima laboral.

Jefe Bombero: el que siempre está apagando fuegos en lugar de resolver los problemas de raíz.

Jefe mediático: trabaja de cara a la galería para vender sus éxitos y que éstos tengan la máxima repercusión.

Jefe virtual: el que está navegando por internet todo el día en lugar de ocuparse de sus obligaciones.

Jefe invisible: el que nunca está cuando se le necesita. Aunque también podríamos usarlo para aquel que hace su trabajo sin llamar la atención. Parece que no está pero su trabajo sale adelante.

Jefe de sangre: típico en las empresas familiares. Es hijo o familiar del dueño. Puesto a dedo con independencia de su valía o competencias. Si carece de ellas será un cáncer para la organización.

Jefe camaleón: carece de personalidad. Se mimetiza con su superior. Quiere ser como él, pensar como él, actuar como él. Tratará de evitar dar su opinión sin saber la de su Jefe.

Jefe obrero: no le importa remangarse para hacer el trabajo que haga falta aunque no le corresponda.

Jefe Descartes: al que solo le gusta pensar. El trabajo se lo deja a sus colaboradores.

Jefe dormilón: su cargo le ha ocasionado la necesidad de dormir más. Suele llegar tarde a la oficina y lo peor de todo se pega sus cabezadas a lo largo del día.

Jefe Delegante: esta palabra no existe pero reflejaría al Jefe que delega, al que te enseña, te dirige y te cede parcelas de responsabilidad, dándote incluso libertad para afrontar tus funciones.


Jefe avaro: lo único que le preocupa es ganar más y más dinero a costa de lo que sea.

Jefe Tóxico: es aquel que actúa sin escrupulos para avanzar en el escalafón adulando a sus superiores o dueños de la empresa y maltratando a sus colaboradores comportándose de manera despótica con ellos.

Jefe bipolar: nunca sabes cómo entrará por la puerta, de buen humor o cabreado si estará alegre o deprimido si tratará bien o mal a sus empleados.


Jefe astuto: utilizará a sus colaboradores según le convenga.

Jefe mudo: nunca dice lo que piensa, no habla ni riñe a sus colaboradores por no enfrentarse a ellos. Prefiere callar aunque reviente por dentro.

Jefe Trepa: su única meta es el subir en la jerarquía de la empresa. Parecido al Jefe tóxico.

Jefe pelota: su mejor virtud es hacer la pelota a todo el mundo. Es lo que llamaríamos el peloteo vertical ascendente y descendente y en horizontal. Adulará a todos para caer bien  y para obtener sus metas.

Jefe sabio: todo lo sabe. Es un referente. Se le puede preguntar cualquier cosa que te dará una buena respuesta.

Jefe sabelotodo: el que se piensa que es un jefe sabio. Se cree que todo lo sabe y suele meter la pata con frecuencia. Su opinión debe prevalecer sobre la de los demás porque todo lo sabe.

Jefe olímpico: siempre dispuesto a apuntarse la medalla de oro. No dejará sobresalir a nadie, siempre tiene que ser él el protagonista. También se le puede llamar jefe medallista.

Jefe feliz: contento con su puesto, con su equipo, sus funciones e irradia alegría a  los demás miembros de la organización y a su equipo.

Jefe estresado: suele ser desorganizado, quizás asume más responsabilidades de las que puede. No se maneja bien ante situaciones de mucha carga de trabajo o situaciones complejas. Su estrés lo transmite a los demás.

Ayúdanos a completar la entrada y dinos como es tu Jefe, cómo le llamarías.



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7 comentarios:

  1. El jefe bipolar, que no sabes como entrará por la puerta cada mañana. El jefe astuto que se acerca a sus empleados según su necesidad de recabar información, el jefe tonto, tonto y el que vive en los mundos de yupi.... El jefe guay y el que no quiere tener nadie... Pero todos todos un estrés...

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    1. Muchas gracias Dulcinea por participar. Cogeré algunas ideas para completar el post.

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  2. El jefe pandi: tiene sus preferencias en cuanto al personal y no las esconde. Entrar en el círculo de trabajo depende de lo pelota que seas. Si no entras en su juego no dudará en hacerte ver a las malas que no puedes luchar contra él y su chupipandi.

    El jefe elegido: No se sabe como, ni por que. Está al mando por encima de gente que posee más capacidades, destrezas y estudios. Dada su capacidad natural para destrozar el ambiente y retrasar la producción suele atribuirse el éxito del equipo y lo culpa en caso de fracasar.

    El ex-obrero jefe: Era un trabajador comprometido. Luchaba por cumplir a raja tabla horarios y producción. Sindicalista o afín, velaba porque se respetasen los derechos de los trabajadores. A día de hoy se ha transformado en un jefe mandón y despótico que reniega de su pasado progresista.

    Mezclando todo describo a mi jefe. Att: un trabajador acosado

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  3. El jefe mudo: nunca te dice lo que haces mal por no enfrentarse directamente, si acaso te lo dice de forma indirecta, se queja por detrás de lo mal que lo haces pero no tiene el valor de decírtelo a la cara.

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  4. El jefe modelo: Es correcto, disciplinado. Ayuda y motiva al compañero. No duda en dar el callo con el resto y pringa como uno más. Te trata con amistad, buen royo y siempre que lo necesites te hará un favot

    ACTUALMENTE SE ENCUENTRA EXTINGUIDO

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    1. Muy bueno, pero igual queda alguno por ahí ¿no?

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  5. Considero que el mejor jefe es aquél que puede darle forma a un equipo de trabajo. Lograr la interacción adecuada de absolutamente todos los participantes del proyecto es fundamental para lograr los objetivos.

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